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En el taekwondo esquivas los golpes y atacas antes de que lo haga tu contrincante. Utilizas tu mente, tus pies, tus manos y otras partes de tu cuerpo para defenderte, no tienes nada más. Asusta. Eres tu propio escudo, tu único lugar seguro y debes fiarte de tu ins- tinto y de tu concentración.

 

En un combate esquivas varias patadas que podrían hacerte daño si te alcanzan, pero estás preparada para eso y más, puedes con todo y estás enfocada en dar el siguiente golpe, pero de repente... caes. Un golpe directo a la cabeza te tumba en el suelo. No dices nada, sabes que has perdido porque no eres capaz de levantarte. Lo harás, pero todavía no, aún es pronto.

Este combate podría ser una metáfora de la vida, una sucesión de golpes y caídas de los que se debe aprender. Te caes y te levantas, una y otra vez. Un golpe parecido se lo llevó Sofía Pérez, que llegó a ser subcampeona de Europa Sub21 de taekwondo. No hablamos de un golpe literal, que algunos cuantos recibió, si no del golpe inesperado que le dio un trastorno de conducta alimentaria (TCA).

La Federación Española de Medicina del Deporte estima que en los últimos años han aumentado los casos de TCA en el ámbito del deporte de alto rendimiento, con una incidencia de estos trastornos entre un 4.2% y el 39.2%. Si comparamos las personas deportistas con las que no lo practican con tanta intensidad, se demuestra que la supremacía de sufrir un TCA la lideran los deportistas, siendo el 13.5%, frente al 3.4% de los no deportistas, independientemente del grupo de edad y del sexo.

Distintos estudios demuestran que hay deportes con más riesgo que otros de que puedan llegar a producir un TCA. Aquellos deportes en los que existe una mayor posibilidad de aparición de TCA son las actividades en las que hay presión para perder y/o mantener un peso concreto.

A este último grupo pertenecía Sofía. El ballet, baile moderno, hip hop y jazz ocuparon su tiempo libre después del colegio durante diez años, hasta que se decidió a probar otros deportes como el remo y el taekwondo, siendo este último el claro vencedor. Con 15 años, esfuerzo y mucha implicación consiguió destacar en este ámbito y colocarlo como algo prioritario en su vida. Fue así como aspiró a alcanzar la élite de su deporte.

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