
La historia de los Centros de Alto Rendimiento en España se remonta a los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. Los buenos resultados conseguidos llevaron a considerar la importancia del deporte para el prestigio nacional, así como la necesidad de mayor reconocimiento y formación para los deportistas. Aun así, y aunque con menos fuerza, la construcción de este tipo de instalaciones ya había empezado años atrás. Ese es el caso del Centro Gallego de Tecnificación Deportiva, inaugurado en el curso 1987-1988 y del cual han salido 29 deportistas olímpicos y 3 paralímpicos.
La autoexigencia y el convencimiento de que ella podía conseguir grandes cosas en el deporte fue lo que llevó a Lucía Rodríguez, líder mundial junior en la categoría de dobles en Bádminton, a iniciar su formación en el Centro pontevedrés con tan sólo 12 años.
Los éxitos deportivos de Lucía nutren su palmarés, pero su relación con el bádminton empezó a través de una simple actividad extraescolar que impartían en su colegio en Salvaterra do Miño. Después de un primer acercamiento al tenis, cambió de raqueta y allí empezó con sólo siete años a entrenar una vez a la semana. Aun así, no sería hasta entrar en el Club As Neves que conseguiría inscribirse en la federación de bádminton y ya con nueve años empezar a recaudar los éxitos deportivos que la harían destacar y empezar el camino de la profesionalización. Aunque ella lo describa como, “Si, me fue bien” entre risas y vergüenza mal disimulada