¿EL FINAL?
Pero todo lo bueno, tiene un final. En el 2009 Lúa sufrió una serie de lesiones que frenaron su carrera profesional. Precisamente, la institución estadounidense Stop Sport Injuries todavía continúa advirtiendo de la alarmante tendencia de los deportistas de élite a sufrir lesiones a nivel profesional. Los expertos achacan estas cifras al sobreentrenamiento, los calendarios apretados o la falta de descanso entre otros factores. Además, algunos artículos aseguran que debido a factores anatómicos, hormonales y neuromusculares hay cierto tipo de lesiones, como puede ser la de rodilla, a las que las mujeres tienen más predisposición. Aun así, y pese a las lesiones, cuando estás en la cima del deporte nunca puedes dejar de entrenar.
Por si el malestar físico no fuera suficiente, en momentos como ese la mente se resiente. Ahora, Lúa vive las lesiones desde el otro lado, poniéndose los zapatos (o descalzándose si está en el tatami) de entrenadora. Una de las chicas más prometedoras del club acaba de sufrir una lesión y en momentos como este resuenan en la cabeza de Lúa los episodios más duros de su carrera.